Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 265 municipios de Valencia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Valencia: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Valencia» o «Verisure Valencia», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Valencia tiene 265 municipios y 2.749.143 habitantes. Sale una media de unos 10.400 vecinos por término, pero lo verdaderamente característico de esta provincia no es el tamaño de los municipios, sino lo pegados que están.
Alrededor de la capital hay una corona de poblaciones —Mislata, Burjassot, Quart de Poblet, Alaquás, Paiporta, Catarroja— donde se cruza el límite municipal sin darse cuenta: se cambia de pueblo al girar una esquina. Son términos pequeños, densamente poblados y con un tejido urbano continuo.
Eso tiene una consecuencia práctica: la sensación de "aquí nos conocemos todos" convive con un trasiego constante de gente que no es del barrio. Y en una calle por la que pasa mucha gente, nadie destaca. La densidad no es vigilancia.
La segunda característica valenciana es la vivienda dispersa en zona de huerta. Casas, alquerías, chalets y casetas repartidos entre campos de naranjos y caminos, muchas veces a poquísima distancia de un núcleo urbano grande y, aun así, completamente solas.
Es un caso peculiar y conviene entenderlo bien. Estas viviendas tienen lo peor de los dos mundos: están cerca de vías de comunicación buenas y de zonas muy pobladas, lo que las hace fáciles de alcanzar; y a la vez no tienen vecino enfrente, ni farolas, ni comercio, ni nadie que se asome si suena algo por la noche. Una sirena entre bancales no la oye nadie.
En estas casas hay además casetas de aperos, motores de riego, cocheras y almacenes con maquinaria y herramienta. Si es tu caso, dilo en el estudio: se plantean como zonas independientes, con su propia detección.
En la primera corona de Valencia y en las ciudades de la Ribera —Alzira, Algemesí, Carcaixent— domina el bloque de vivienda. Hay tres puntos que en este tipo de edificio se descuidan sistemáticamente:
Y una idea que conviene desmontar: el portal, el videoportero o el conserje controlan el acceso al edificio, no a tu casa. Por un portal de Burjassot o de Mislata pasan cada día decenas de personas por motivos perfectamente legítimos. La protección de tu vivienda empieza en tu puerta.
84 de los 265 municipios de la provincia están en la franja litoral o pegados a ella. Gandía, Cullera, Oliva, Sueca, Xeraco, Sagunto: poblaciones cuya población de agosto no tiene nada que ver con la de enero.
El problema de la vivienda de temporada nunca es que sea más fácil de abrir. Es que puede pasar mucho tiempo hasta que alguien se entere. Un apartamento que se cierra a mediados de septiembre y no se vuelve a abrir hasta Pascua tiene por delante seis meses sin que nadie mire dentro. Si ocurre algo en noviembre, lo descubres en abril.
Conectar ese apartamento a una central receptora convierte esos seis meses en unos segundos: la señal sale, se verifica y se actúa, estés tú donde estés. Y desde el móvil puedes comprobar en cualquier momento que sigue armado sin coger el coche.
Alejarse del mar en esta provincia es cambiar de escala. La altitud media es de 217 metros, pero se llega hasta los 1.166, y en esa parte alta hay municipios muy pequeños. Entre los que cubrimos con página propia hay ejemplos claros: Calles con 465 vecinos, Vallés con 161, Casas Altas con 118.
En un municipio de cien personas, la respuesta ante un incidente no está a la vuelta de la esquina, y en invierno hay muy poca gente en la calle a la que le pueda llamar la atención nada. Por eso lo que se le pide al sistema es distinto: no que haga ruido, sino que el aviso salga en el primer segundo y no dependa de que alguien pase por delante.
Lo mismo vale para las ciudades medias del interior, como Ontinyent o Xàtiva, donde mucha vivienda unifamiliar está en las afueras del casco, en calles que entre semana se quedan sin nadie de nueve a cinco.
Hay además un rasgo muy valenciano que afecta a la seguridad y que casi nadie tiene en cuenta: las fiestas. En muchos municipios de la provincia hay semanas al año en las que media población está en la calle hasta la madrugada y la otra media está fuera del pueblo. Son días de puertas abiertas, de casas llenas de visitas y de horarios completamente rotos. No es un motivo para desconfiar de nadie, pero sí para tener el sistema bien configurado con antelación: usuarios diferenciados, horarios y la posibilidad de armar por zonas para que la parte de la casa que no se usa siga protegida aunque haya gente dentro.
Sin los pasos 2 y 3, lo que hay es una sirena. Con ellos, hay un servicio.
Aclaración frecuente: Securitas Direct opera en España bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora, mismo servicio. Solo cambió el nombre comercial.
La cuota mensual incluye la conexión 24/7 con la central receptora, la verificación de las señales, el aviso a policía cuando corresponde, el mantenimiento del sistema, el servicio técnico y la app para armar, desarmar y consultar el estado. El equipo mantiene alimentación propia, de modo que un corte de luz no lo deja inoperativo.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. El importe final depende de lo que necesite cada inmueble, y eso no se puede saber sin verlo.
Un piso de tres habitaciones en Paiporta no lleva los mismos elementos que un apartamento en Cullera cerrado medio año, ni que una casa de huerta con dos accesos y un almacén anexo. Por eso el estudio va antes que el presupuesto: cualquier precio cerrado que te den sin ver la vivienda está inventado.
Trabajamos únicamente por formulario. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada nos cuentas si es primera o segunda residencia, si es piso o unifamiliar, cuántos meses o cuántas horas al día está sola, si hay edificaciones anexas y qué es lo que quieres proteger.
Estas son las páginas con información específica de cada municipio:
Con 265 municipios en la provincia, es imposible tener página de todos. La cobertura es provincial.
Sí, y es donde más se nota la diferencia. La comunicación con la central receptora no usa tu conexión a internet, así que no depende de que haya buena línea en el camino. En una vivienda aislada, que el aviso salga solo es lo único que cambia el resultado.
Es el caso en el que más rinde, porque el servicio trabaja precisamente los meses en que no hay nadie. Y desde la app compruebas su estado sin tener que desplazarte a comprobarlo.
Ninguno. El sistema es inalámbrico, no requiere pasar canalizaciones ni picar paredes, y al instalarse íntegramente dentro de tu vivienda no necesita permiso de la comunidad.
Sí. Se plantea como zona independiente de la vivienda, con su propia detección y su propio horario de armado. Indícalo en el formulario para que el estudio contemple todo el conjunto.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente como Verisure en España. La compañía, la central receptora y el servicio son los mismos.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central, verificación, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe exacto lo tienes por escrito antes de contratar nada.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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