Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en toda España. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct» o «Verisure», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Vamos a lo que has venido a buscar. Un sistema de alarma conectado a central receptora de Securitas Direct —hoy Verisure— parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Eso es un punto de partida, no una tarifa cerrada: la cuota final depende de los elementos que necesite tu vivienda o tu local, y eso solo se puede saber después de estudiar el inmueble.
Lo segundo es entender qué se paga con esa cuota. No compras un aparato: contratas un servicio continuo. Un detector de una tienda de electrónica te avisa a ti y ahí acaba su trabajo. Un sistema conectado avisa a una central receptora con personal de guardia a las cuatro de la mañana, que comprueba qué está pasando y, si hay intrusión real, traslada el aviso a las fuerzas de seguridad mientras tú duermes o estás a seiscientos kilómetros.
Aquí te explicamos qué incluye la cuota, qué hace que suba o baje, qué cambia entre un piso y un chalet y cómo es el proceso real. Si buscas el detalle económico puro, lo tienes en la página de precios de Securitas Direct. Una aclaración: esta web es de un asesor independiente, no es la web oficial de la compañía.
Es la primera duda de casi todo el mundo, así que la despejamos ya. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. No es una empresa nueva, ni una venta a otro grupo, ni un cambio que deje a nadie tirado: es la misma compañía, el mismo servicio, la misma central receptora y los mismos equipos técnicos. Lo que cambió fue el nombre con el que se presenta al mercado.
Mucha gente sigue buscando "Securitas Direct" porque es el nombre con el que conoció la marca durante décadas, y así aparece todavía en contratos antiguos y facturas. Si te han hablado de una alarma "de Securitas Direct" o "de Verisure", hablas del mismo sistema.
Hay otra confusión, distinta y bastante extendida, que sí merece la pena aclarar: Securitas Direct no es lo mismo que Securitas Seguridad, la empresa de vigilantes y servicios de seguridad para empresas. Comparten origen y parte del nombre, pero son negocios separados con servicios diferentes. Si lo que buscas es una alarma para tu casa o tu comercio, lo que te interesa es el primero.
La cuota no paga "una alarma". Paga que detrás de esa alarma haya una estructura funcionando todo el año. Esto es lo que sostiene:
Dicho de otra forma: pagas disponibilidad, igual que en un seguro. El valor está en que el día que pase algo haya alguien al otro lado.
Este es el punto que casi nadie explica bien y el que de verdad justifica la cuota.
Un kit de bricolaje detecta movimiento y hace ruido. Punto. Nadie sabe si ha entrado alguien, si se ha caído un cuadro o si el gato ha decidido explorar el salón. Si estás de vacaciones, el ruido molesta a los vecinos y poco más.
Un sistema conectado hace otra cosa: cuando salta, la central verifica. Comprueba qué ocurre en la vivienda con la información que aporta el propio sistema y actúa en consecuencia. Si es una falsa alarma, se cierra ahí. Si hay intrusión real, se activa el protocolo completo.
No es un capricho comercial: la normativa española de seguridad privada exige verificar el salto antes de trasladar el aviso a las fuerzas de seguridad. Una alarma que no puede verificar es una alarma que no puede movilizar a nadie. Comparar una cuota de conexión con el precio de un kit online es comparar cosas distintas: uno da ruido, el otro da respuesta.
No hay compromiso hasta que firmas. Pedir el estudio no te obliga a nada, y si el precio no te encaja, se dice que no y ya está.
Nadie puede darte una cifra exacta sin conocer tu caso. Estos son los factores que mueven la cuota:
La lógica es sencilla y honesta: más superficie que cubrir y más puntos de entrada significan más elementos, y más elementos significan más cuota. Por eso el suelo de 29,90 €/mes es exactamente eso, un suelo.
El escenario más contenido: suele haber un único acceso real —la puerta— y ventanas que, según la altura, pueden o no ser vulnerables. Basta con cubrir la entrada y las zonas de paso. Si hay terraza a nivel de calle o ventanas accesibles desde un patio de luces, cambia el planteamiento.
Aquí se complica. Hay perímetro, jardín, varias puertas, planta baja accesible y muchas veces garaje anexo. Además, un intruso trabaja con más calma porque no tiene vecinos en el rellano. Es donde más se nota la diferencia entre una protección mínima y una bien planteada, y también donde la cuota tiende a ser más alta.
Cambia el objeto de la protección: ya no es solo el continente, es el género, la caja y la maquinaria. También cambian los horarios, porque un local está vacío justo cuando más riesgo hay. Y aparece una capa que en una vivienda no existe: quién arma y desarma el sistema cuando hay varias personas y turnos.
El caso que más gente resuelve tarde. Una casa de playa o de pueblo pasa meses vacía y un robo puede tardar semanas en descubrirse. Aquí la conexión a central es lo único que hace que alguien se entere cuando tú estás a cuatrocientos kilómetros. Ver el estado de la casa desde el móvil deja de ser una comodidad y pasa a ser el motivo principal para contratar.
Hay tres cosas que conviene decir claras, porque te las vas a encontrar de todos modos y es mejor saberlas ahora:
Es un servicio con cuota mensual, no una compra única. Mientras quieras estar conectado a una central receptora hay un pago recurrente. Quien te prometa vigilancia profesional permanente sin coste recurrente te está contando una película: la central son personas y turnos que hay que sostener todos los días del año.
Hay contrato y hay permanencia. Las condiciones concretas te las detalla el asesor antes de firmar, y es algo que debes preguntar sin vergüenza. Léelo.
El precio final depende de un estudio. No podemos darte la cifra exacta desde una web porque no sabemos cuántas puertas tiene tu casa. Lo que sí sabrás es el precio cerrado, con todo dentro, antes de comprometerte a nada.
Merece la pena comparar con la cabeza fría. Una cámara wifi es barata y sirve para mirar el salón desde el trabajo, pero no vigila nadie más que tú. Un kit de bricolaje sin cuota hace ruido y manda una notificación: disuade a un oportunista, pero nadie verifica ni avisa a la policía. Una alarma sin cuota vendida como servicio suele significar justo eso: que no hay servicio detrás.
La alarma conectada cuesta más al mes porque convierte una detección en una intervención. Si te basta lo primero, hay opciones más baratas y es legítimo. Si quieres lo segundo, la cuota es el precio de que exista. Lo tienes desglosado en la página de precios.
Rellena el formulario con tu nombre, tu teléfono y tu provincia y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada se hace el estudio y se te da un precio cerrado, sin sorpresas y sin compromiso de contratación.
Para que la llamada sea útil, ten pensado esto: tipo de inmueble, accesos (puertas y ventanas alcanzables), metros y plantas, si vives ahí todo el año y si hay mascotas. Con eso el asesor dimensiona el sistema en la misma conversación.
Parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Esa cifra es el punto de partida del servicio conectado a central receptora; la cuota real de tu caso depende de los elementos que necesite tu vivienda o tu local, que se definen en el estudio previo. Déjanos tu teléfono en el formulario y te llamamos en menos de 24 horas laborables para dártelo cerrado.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure: misma compañía, mismo servicio, misma central receptora y los mismos equipos técnicos. Solo cambió el nombre comercial. Mucha gente sigue buscándola por el nombre antiguo, y por eso verás las dos denominaciones usadas indistintamente. Distinto asunto es Securitas Seguridad, la empresa de vigilantes, que es un negocio separado.
La señal llega a la Central Receptora de Alarmas, que está atendida las veinticuatro horas. Desde allí se verifica qué ha ocurrido. Si es una falsa alarma, se cierra sin molestar a nadie. Si se confirma que hay una intrusión, se traslada el aviso a las fuerzas de seguridad y se avisa a los contactos que hayas designado, según el protocolo recogido en tu contrato.
Puedes tener un equipo sin cuota, pero entonces no tienes servicio de central receptora. Sin cuota nadie verifica el salto ni avisa a la policía por ti: el sistema hace ruido y te manda una notificación al móvil, y a partir de ahí el trabajo es tuyo. La conexión a central implica personal de guardia todo el año, y eso siempre tiene un coste recurrente.
El orden es: formulario, llamada del asesor en menos de 24 horas laborables, estudio del inmueble y propuesta con precio cerrado. Si aceptas, se acuerda la fecha de instalación según la disponibilidad técnica de tu zona. Preferimos no darte un plazo inventado: el asesor te confirma la fecha real.
Sirve para los dos, con configuraciones distintas. Un piso suele necesitar menos elementos porque tiene menos accesos, y por eso se acerca más al suelo de la cuota. Un chalet tiene perímetro, varias puertas y planta baja accesible, así que necesita más cobertura y la cuota sube. Lo que no cambia entre uno y otro es el servicio de fondo: verificación y aviso.
El sistema está pensado para seguir comunicando con la central aunque falle la conexión doméstica o se corte la luz, porque una alarma que depende del router del salón es una alarma que se anula cortando el router. El asesor te explica en el estudio cómo queda resuelta la comunicación en tu caso concreto según la cobertura de tu dirección.
No. Somos un asesor independiente que tramita solicitudes de presupuesto. Lo que hacemos es recoger tus datos, trasladarlos y conseguir que un asesor te llame para hacerte el estudio y darte el precio. Si quieres consultar información corporativa de la compañía, hazlo en sus canales oficiales.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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