Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 183 municipios de Tarragona. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Tarragona: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Tarragona» o «Verisure Tarragona», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Tarragona tiene 183 municipios y 868.864 habitantes, pero ese número engloba dos territorios que se protegen de forma muy distinta. Por un lado, la franja litoral: 52 municipios se sitúan en la costa o a un paso de ella, con miles de viviendas que solo se ocupan en verano. Por otro, un interior de pueblos pequeños, masías y casas de campo repartidas por el Camp, el Priorat, la Terra Alta y la Ribera d'Ebre.
La media provincial sale a unos 4.750 habitantes por municipio, y si dejas fuera la capital baja a menos de 4.000. Traducido: fuera de Tarragona, Reus y los grandes núcleos turísticos, la mayoría de la provincia son pueblos donde todo el mundo se conoce, y donde una casa cerrada durante meses se nota desde la calle. Por eso una alarma conectada aquí no puede ser la misma configuración para un piso del Serrallo que para una casa aislada camino de Gandesa.
Salou, Cambrils, Vila-seca y buena parte del litoral funcionan con una demografía de acordeón: se multiplican en julio y agosto y se quedan en cuadro el resto del año. Eso genera un parque enorme de segunda residencia: apartamentos en bloques con acceso comunitario, adosados en urbanizaciones con calles interiores y chalets con parcela y piscina.
Cuando una vivienda pasa el invierno cerrada, el problema no es solo que alguien entre: es que nadie se entera hasta que vuelves en Semana Santa. Una alarma conectada a una central receptora invierte esa lógica. La señal sale de la casa en el momento, la central verifica lo que ocurre y el aviso llega estés donde estés. Da igual que tu vivienda de Salou esté a 20 minutos o a 700 kilómetros de donde vives el resto del año.
En este tipo de vivienda tiene mucho sentido reforzar el perímetro exterior —porches, terrazas, ventanas de planta baja, accesos desde jardín— y no limitarse a un detector en el salón. Detectar antes de que entren siempre es mejor que detectar cuando ya están dentro.
Sube desde la costa y el paisaje cambia por completo. En comarcas como el Priorat o la Terra Alta hay municipios de menos de mil habitantes, y alguno que no llega a doscientos, como Prat de Comte. Aquí el patrón de riesgo es otro: casas del casco antiguo con muros de piedra y accesos por callejones, más masías, cellers, almacenes de aperos y casetas de campo separadas del núcleo.
La preocupación real de mucha gente del interior no es tanto la vivienda habitual como lo que hay fuera del pueblo: el almacén con la maquinaria, la caseta con la bomba de riego, el celler familiar. Esos puntos casi nunca tienen vecino enfrente y los recorridos policiales por caminos rurales son, por pura geografía, mucho menos frecuentes que en una calle de Reus.
Hay además un detalle práctico que en el interior pesa mucho: la distancia. Desde muchos municipios del Priorat o la Terra Alta, el puesto de la Guardia Civil o la comisaría de referencia no está a la vuelta de la esquina. Eso no se arregla con más cerraduras, se arregla adelantando el aviso. Cuanto antes salga la señal de la casa, más margen hay para todo lo demás.
Amposta, Sant Jaume d'Enveja y el entorno del Delta tienen una particularidad que conviene tener en cuenta: mucha vivienda y mucha construcción agrícola repartida entre arrozales, con accesos por caminos y sin continuidad urbana. La casa más cercana puede estar a cientos de metros, y la carretera principal a varios kilómetros.
En estos casos, lo que marca la diferencia es que el aviso no dependa de que alguien lo oiga. Una sirena en mitad del campo sirve de poco si no hay nadie alrededor. Lo que sirve es que la señal viaje por su cuenta hasta la central, que se verifique y que se movilice a la policía sin que tú tengas que hacer nada.
Securitas Direct, que hoy opera bajo la marca Verisure, instala sistemas conectados las 24 horas a su central receptora de alarmas. El servicio incluye:
El precio arranca desde 29,90 €/mes, siempre sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. La razón es sencilla: no cuesta lo mismo proteger un piso de dos habitaciones en Tortosa que una casa con parcela, garaje y almacén en el Camp de Tarragona.
El proceso empieza por un estudio del inmueble, no por un catálogo. Lo que se mira es concreto: cuántos accesos reales tiene la vivienda, si hay planta baja, si el jardín es accesible desde un camino o una finca vecina, si hay animales dentro, si vives allí todo el año o solo por temporadas, y si hay construcciones anexas que también quieres cubrir.
En Tarragona hay una pregunta que se repite mucho: si la vivienda es antigua, con paredes gruesas y ventanas de dimensiones raras, ¿se puede instalar igual? Sí. Los sistemas actuales son inalámbricos y no obligan a picar paredes ni a pasar cable por toda la casa, lo cual es especialmente útil en cascos históricos como los de Tortosa o los pueblos de piedra del interior.
A partir de ahí se define el número de detectores, dónde van los elementos de exterior y cómo se configura el aviso. Después, la instalación la hace un técnico, no tú: no hay que taladrar por tu cuenta ni configurar nada a ciegas. Y cuando el sistema queda operativo, cualquier incidencia posterior entra dentro del servicio técnico.
Estas son las localidades de la provincia con página propia. Entra en la tuya para ver el detalle de la zona:
Si tu municipio no aparece en la lista, no pasa nada: el servicio cubre toda la provincia. Rellena el formulario indicando la localidad y se estudia igual.
Todo el proceso arranca desde el formulario de esta página. Dejas tus datos, indicas el municipio y el tipo de vivienda, y desde ahí se organiza el estudio personalizado sin coste ni compromiso. Cuanto más concreto seas —piso o casa, si es primera o segunda residencia, si hay parcela o anexos—, más ajustada será la propuesta que recibas.
Es justo el caso en el que más aporta. En una vivienda de temporada nadie va a notar una incidencia hasta que vuelves, así que lo importante es que el sistema avise por sí solo. La conexión con la central funciona igual esté la casa ocupada o cerrada, y desde la app puedes comprobar el estado de la instalación desde donde vivas el resto del año.
Sí, y por un motivo muy concreto: en los municipios pequeños del interior de Tarragona no hay una patrulla dando vueltas por la calle a todas horas. El valor de una alarma conectada es que el aviso sale del pueblo automáticamente hacia una central que está operativa las 24 horas, sin depender de que un vecino se dé cuenta.
Sí. Se pueden cubrir construcciones anexas y edificaciones separadas de la vivienda. Es habitual en la provincia, sobre todo en las zonas agrícolas del interior y del Delta. En el estudio previo se valora cada punto y se decide qué elementos hacen falta en cada uno.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. La cuota incluye la conexión 24/7 con la central receptora, la verificación, el aviso a la policía, el mantenimiento, el servicio técnico y el uso de la app. El importe final depende del tamaño de la vivienda y de los elementos que necesite.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y el mismo servicio; solo cambió el nombre comercial con el que se presenta.
Para eso existe la verificación. Antes de movilizar a nadie, la central comprueba qué ha ocurrido. Si es una falsa alarma, se resuelve ahí. Si se confirma una intrusión, se avisa a la policía y se te informa. Ese filtro es precisamente lo que diferencia una alarma conectada de una sirena que suena sola.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis