Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 270 municipios de Navarra. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Navarra: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Navarra» o «Verisure Navarra», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Navarra reúne 270 municipios y 676.388 habitantes, lo que da una media de unas 2.500 personas por municipio. Pero esa media engaña, porque Pamplona sola concentra más de 209.000: si la apartas, los 269 municipios restantes se quedan en torno a 1.740 habitantes de media. Y hay ayuntamientos que no llegan a los 50 vecinos, como Piedramillera.
La Comunidad Foral funciona además con una peculiaridad administrativa que conviene conocer para entender su mapa: muchos municipios están formados por varios lugares o concejos separados físicamente entre sí. Améscoa Baja, por poner un ejemplo, agrupa distintos núcleos de un mismo valle bajo un solo ayuntamiento. Eso significa que la dirección postal de una casa puede corresponder a un municipio, pero el núcleo real donde está sea un pueblo de treinta casas a varios kilómetros del siguiente.
Pamplona y su comarca —Barañáin, Burlada, Zizur Mayor, Egüés, Aranguren— concentran la mayor parte de la población navarra en un espacio reducido. Aquí el patrón es urbano y periurbano: bloques de pisos, portales, garajes comunitarios y una enorme cantidad de vivienda unifamiliar en los desarrollos que rodean la capital.
Ese segundo grupo tiene un perfil de riesgo propio. Un adosado o un chalet en una urbanización de la Cuenca tiene jardín, muchas veces trastero o garaje independiente, y varios puntos de acceso que un piso no tiene: puerta principal, salida al jardín, ventanas de planta baja, terraza. Además, buena parte de esas casas se quedan vacías durante todo el horario laboral, con rutinas muy regulares. En ese contexto lo que aporta valor no es solo la detección, sino que un tercero verifique lo que ocurre en el momento y no cuando vuelves por la tarde.
Al norte, Navarra se convierte en un territorio de valles con núcleos pequeños, muy dispersos y separados por puertos de montaña. La altitud media de los municipios ronda los 500 metros, con localidades que superan los 1.200, y el clima es exigente: lluvia abundante, niebla, nieve en cotas altas y humedad constante.
Muchas viviendas de la Montaña son casonas grandes, a veces con caserío, borda o cuadra anexa, y con accesos por más de un lado. Otras son casas de familia que se usan en verano y en fines de semana. En ambos casos el planteamiento es el mismo: adelantar la detección al perímetro exterior, porque una vez dentro de una casa de tres plantas el margen se reduce mucho, y garantizar que el aviso salga del valle sin depender de que alguien lo escuche.
El sur de Navarra es otro mundo. Tudela encabeza una zona de vega y regadío con municipios medianos, actividad agroalimentaria intensa y mucho patrimonio repartido por el campo: naves, almacenes, maquinaria, sistemas de riego, granjas. Es un tipo de propiedad que pasa días enteros sin nadie y que está, por definición, fuera del alcance visual de cualquier vecino.
Todo eso puede formar parte del sistema. Se pueden proteger naves, almacenes y edificaciones separadas de la vivienda, y configurar la instalación para que el aviso llegue igual aunque el propietario esté trabajando en otra finca a veinte kilómetros. Es una configuración habitual en la Ribera y en la Zona Media.
Hay además un uso muy navarro que conviene mencionar: la casa del pueblo de origen. Familias que viven en Pamplona o en Tudela y conservan la vivienda familiar en un valle o en la Zona Media, que se abre en verano, en las fiestas patronales y algún fin de semana. Entre visita y visita pueden pasar meses, y ese hueco es justamente donde una alarma conectada marca la diferencia: sin ella, cualquier incidencia se descubre en la siguiente visita; con ella, el aviso llega en el mismo momento y puedes revisar el estado del sistema desde la app sin desplazarte.
Con casi 1.740 habitantes de media por municipio fuera de la capital, hay decenas de localidades navarras donde de noche no hay tránsito, no hay comercio abierto y no hay presencia policial permanente en el propio núcleo. Una sirena que suena en un pueblo de doscientos vecinos a las cuatro de la mañana puede no oírla nadie.
Lo que cambia el escenario es que la señal salga automáticamente de la vivienda hasta una central receptora operativa las 24 horas, donde se verifica lo ocurrido y desde donde se da aviso a la policía competente en la zona. Ese circuito no depende de la geografía, ni de la meteorología, ni de que haya vecinos despiertos. Es exactamente la diferencia entre una alarma que solo hace ruido y una alarma conectada.
Securitas Direct opera hoy bajo la marca Verisure. El sistema que se instala está conectado de forma permanente a su central receptora de alarmas, y la cuota mensual cubre:
El precio parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Un piso en Barañáin y una casa de valle con cuadra y varios accesos no requieren los mismos elementos, y la propuesta se ajusta a cada inmueble.
Merece la pena insistir en el papel de la verificación, porque es lo que hace sostenible todo el sistema. Sin ella, cada salto obligaría a movilizar recursos y las falsas alarmas acabarían restando credibilidad al aviso. Con ella, se comprueba primero qué está ocurriendo y solo se escala cuando hay motivo. Para el usuario eso se traduce en menos sustos innecesarios y en un aviso que, cuando llega, significa algo.
El estudio previo parte del inmueble real, no de un catálogo. Se revisan los accesos efectivos, si la planta baja es accesible desde jardín o desde la calle, si hay bordas, cuadras, garajes o almacenes anexos, cuántos meses al año está ocupada la vivienda, si hay animales dentro y qué cobertura de comunicación existe en esa ubicación concreta. En los valles del norte ese último punto se comprueba antes de instalar.
Después se define cuántos detectores hacen falta, qué se cubre en el exterior y cómo se configura el protocolo de aviso. La instalación la realiza un técnico y el sistema es inalámbrico, lo que evita obra en las casas de piedra antiguas tan frecuentes en la Navarra rural.
Localidades navarras con página propia:
La cobertura alcanza a los 270 municipios de la Comunidad Foral, estén o no en esta lista. Si el tuyo no aparece, indícalo en el formulario de esta página junto con el tipo de inmueble y si se trata de vivienda habitual o de temporada. Con esos datos se prepara un estudio personalizado, gratuito y sin compromiso.
Ninguno. Lo que importa para el estudio no es el término municipal, sino la ubicación física de la vivienda: si está en un núcleo separado, a qué distancia queda del casco principal, qué accesos tiene y qué cobertura hay allí. En Navarra es una situación muy común y se contempla desde el principio.
A la policía competente en esa zona. En la Comunidad Foral eso puede implicar a la Policía Foral, a la policía municipal o a la Guardia Civil según el municipio y el tipo de incidencia. La central gestiona ese aviso una vez ha verificado lo ocurrido, y te informa de lo que está pasando.
Los elementos destinados a exterior están preparados para intemperie. La clave está en decidir bien qué se instala fuera, en qué punto y con qué orientación, de modo que haya detección temprana sin saltos innecesarios por condiciones meteorológicas. Se define en el estudio previo, mirando la casa concreta.
Sí. Naves, almacenes y edificaciones separadas pueden integrarse en el mismo sistema. Es una petición habitual en la Ribera y en la Zona Media, donde buena parte del valor está en maquinaria e instalaciones que no se guardan en casa.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye la conexión 24/7 con la central receptora, la verificación, el aviso a la policía, el mantenimiento, el servicio técnico y la aplicación móvil. El importe final depende de los elementos que necesite tu inmueble.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, con la misma central receptora y el mismo servicio; lo único que cambió fue el nombre.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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