Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 45 municipios de Murcia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Murcia: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Murcia» o «Verisure Murcia», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Murcia tiene solo 45 municipios y 1.589.138 habitantes. Esa división da una media de 35.314 vecinos por término municipal, de las más altas de España, y no es porque todo el mundo viva apiñado: es porque los términos municipales son enormes.
Es la peculiaridad que define la seguridad en esta región y conviene entenderla antes que ninguna otra. En la mayor parte de España, "municipio" y "pueblo" son casi sinónimos. Aquí no. Un municipio murciano puede abarcar decenas de núcleos separados entre sí por kilómetros de campo, con su propio nombre, su propia iglesia y su propia vida.
Dicho de otra forma: decir "vivo en Murcia" o "vivo en Cartagena" o "vivo en Lorca" no dice casi nada sobre cómo es tu casa ni sobre lo aislada que está. Puedes estar en pleno centro o a veinte minutos por una carretera secundaria.
La consecuencia práctica es enorme. Mucha gente de esta región vive en un núcleo pequeño que administrativamente pertenece a una ciudad grande, pero que físicamente está lejos de ella. Casas con parcela, calles sin apenas tránsito, tramos sin alumbrado, y una distancia real hasta el casco urbano principal que se mide en kilómetros y no en manzanas.
Ahí, dos cosas dejan de funcionar como uno espera:
No es un argumento para asustar a nadie. Es un argumento para exigirle al sistema una cosa muy concreta: que el aviso salga por sí solo en el primer segundo, sin depender de que alguien pase por delante y se dé cuenta.
El otro rasgo murciano es la vivienda dispersa en zona de huerta. Casas repartidas entre bancales, caminos y acequias, con parcela, cochera, cuarto de aperos y motor de riego. Muchas están a poquísima distancia de una ciudad de cien mil habitantes y, aun así, no tienen un solo vecino a la vista.
Esas casas reúnen lo peor de las dos situaciones: son fáciles de alcanzar porque hay buenas comunicaciones cerca, y a la vez están completamente solas. Una sirena entre bancales no la oye nadie. Lo único que cambia el resultado es que la señal salga de la casa y llegue a una central atendida las veinticuatro horas del día.
Si tu vivienda tiene edificaciones auxiliares —almacén, cochera, cuarto de motor, invernadero—, dilo en el estudio. Se plantean como zonas independientes con su propia detección.
8 de los 45 municipios de la región son costeros, y ahí se concentra una enorme cantidad de vivienda de temporada. San Javier, San Pedro del Pinatar, Los Alcázares, buena parte del litoral de Cartagena y de Lorca.
El problema de una vivienda de temporada nunca es que sea más fácil de abrir. Es que puede pasar mucho tiempo hasta que alguien se entere. Un apartamento que se cierra en septiembre y se vuelve a abrir en Semana Santa tiene por delante medio año sin que nadie mire dentro. Si ocurre algo en noviembre, lo descubres en abril.
Muchos de estos propietarios, además, no viven en la región: vienen de Madrid, de Albacete, del extranjero. No pueden acercarse a comprobar nada. Necesitan un sistema que se baste solo —que verifique y avise a la policía si procede— y que se pueda consultar desde el móvil a cientos de kilómetros.
Lorca, Torre-Pacheco, Fuente Álamo, Jumilla, Cieza, Alhama, Bullas, Cehegín, Abarán, Blanca. La región tiene un tejido agrícola e industrial potente y muy repartido, con instalaciones que fuera del horario de trabajo se quedan completamente solas: naves de manipulado, almacenes, cámaras, invernaderos, cocheras de maquinaria, bodegas.
Lo que se guarda ahí tiene valor y sale mal parado si se toca: maquinaria, herramienta, producto, cobre de instalaciones, gasóleo. Y el riesgo se concentra en las noches, los fines de semana y los periodos entre campañas.
El planteamiento cambia respecto a una vivienda: se trabaja por zonas independientes, con detección en accesos y muelles y con horarios de armado ajustados a la actividad real. La altitud, entre los 222 metros de media y los 800 del punto más alto, no complica nada; lo que complica es la superficie y la cantidad de accesos.
Merece la pena añadir un matiz sobre la vivienda urbana de la región, porque también la hay y mucha. Murcia capital, Cartagena, Molina de Segura o Alcantarilla tienen barrios enteros de bloques donde el planteamiento es el contrario al del campo: aquí el problema no es la soledad, sino el trasiego. Por un portal pasan a diario decenas de personas por motivos legítimos, y el ruido en una escalera no alerta a nadie porque hay ruido siempre. En piso, el sistema se concentra en la puerta y en el recorrido interior, y se añaden ventanas solo cuando son realmente accesibles desde patios, terrazas o cubiertas.
Los pasos 2 y 3 son los que convierten un ruido en un servicio. En una casa de huerta o en una pedanía, quedarse en el paso 1 es quedarse en nada.
Aclaración habitual: Securitas Direct opera en España bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y el mismo servicio. Lo único que cambió fue el nombre comercial.
La cuota mensual incluye la conexión 24/7 con la central receptora, la verificación de las señales, el aviso a policía cuando corresponde, el mantenimiento del sistema, el servicio técnico y la aplicación móvil para armar, desarmar y consultar el estado. Nada de eso se factura aparte.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. El importe final depende de lo que necesite el inmueble, y eso no se puede saber sin verlo.
Un piso en Alcantarilla no lleva los mismos elementos que un apartamento en Los Alcázares cerrado medio año, ni que una casa de huerta con cochera y cuarto de motor, ni que una nave en el Campo de Cartagena. Por eso el estudio va antes que el presupuesto.
Trabajamos únicamente por formulario. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada nos cuentas dónde está la vivienda exactamente (casco urbano, pedanía, campo), cuántos meses o cuántas horas al día está sola, si hay edificaciones anexas y qué quieres proteger de verdad. Con eso se plantea la configuración y se te da un precio cerrado por escrito.
Estas son las páginas con información específica de cada municipio:
La cobertura es de los 45 municipios de la región, con sus pedanías y diputaciones incluidas.
Sí, sin ningún problema. La comunicación con la central receptora es propia e inalámbrica y no depende de tu conexión a internet. En pedanías y núcleos dispersos es donde más se nota la diferencia, porque es donde menos vigilancia natural hay.
Es el caso en el que más rinde: el servicio trabaja precisamente los meses en que no hay nadie. Y desde la app compruebas el estado de la vivienda sin tener que hacer el viaje para mirar.
El principio es el mismo (detección, verificación y aviso), pero la configuración cambia: se trabajan zonas independientes, accesos y muelles, con horarios de armado ajustados a la campaña. Indícalo en el formulario para que el estudio se haga completo.
El sistema mantiene alimentación propia y su comunicación con la central no usa tu router ni tu línea telefónica, así que sigue operativo y la señal llega igual.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente como Verisure en España. Misma compañía, misma central receptora, mismo servicio.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central, verificación, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe final lo conoces por escrito antes de contratar.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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