Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 99 municipios de Málaga. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Málaga: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Málaga» o «Verisure Málaga», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Málaga tiene 99 municipios y 1.783.128 habitantes. La media sale a unos 18.000 habitantes por municipio, pero esa media miente como pocas: 17 de esos 99 municipios son costeros y entre ellos se reparten la mayor parte de la población. Málaga capital sola tiene 599.063 vecinos. Y detrás de esa franja hay ochenta y tantos pueblos que muchas veces no llegan a los tres mil.
Por eso no existe "la alarma para Málaga". Existe la alarma para un apartamento en primera línea de Fuengirola que se ocupa doce semanas al año, y existe la alarma para un cortijo del interior a media hora del pueblo más cercano. Comparten central receptora y poco más.
La provincia tiene una altitud media de 444 metros y llega hasta los 980. Traducido: en cuanto te separas del mar, subes. Y al subir cambian el tipo de casa, la densidad de vecinos y el tiempo que tarda alguien en darse cuenta de que pasa algo.
Este es el problema central de la Costa del Sol y conviene decirlo sin rodeos: en Marbella, Mijas, Benalmádena, Torremolinos, Estepona, Nerja o Torrox hay barrios enteros construidos para usarse en verano. En noviembre, esas mismas calles tienen la mitad de las persianas bajadas.
Una vivienda vacía no es más frágil por estar vacía. Es más frágil porque nadie se entera. Si a una casa habitada le fuerzan una ventana, alguien lo nota en minutos. Si se la fuerzan a una que lleva cerrada desde septiembre, puede pasar un mes hasta que alguien abra la puerta. Esa diferencia —el tiempo entre el hecho y el aviso— es exactamente lo que corrige un sistema conectado a central.
Hay un segundo matiz muy malagueño. Mucha de esta vivienda es de propietarios que no viven en la provincia: gente de Madrid, del norte, de fuera de España. Si algo salta, no pueden acercarse a mirar. Necesitan que el sistema resuelva solo: que verifique, que avise a la policía si procede y que les mande la información al móvil estén donde estén.
En la franja litoral malagueña domina un modelo concreto de vivienda: urbanización cerrada, con verja, jardines comunes, piscina y a veces control de acceso. Es cómodo y es agradable. Pero conviene entender qué protege y qué no.
El perímetro de la urbanización protege el conjunto, no tu vivienda. Dentro de esa verja circulan a diario jardineros, personal de limpieza, técnicos de piscina, repartidores, inquilinos de alquiler vacacional y visitas. Es tráfico legítimo y constante. Lo que hace la alarma es proteger tu puerta y tu interior, que es justo el punto donde la verja ya no llega.
Y hay un detalle práctico: en una urbanización con muchas viviendas iguales, la que está sola se identifica sin esfuerzo. Buzón lleno, toldo recogido, persiana fija durante semanas. No hace falta espiar a nadie, basta con pasear.
En buena parte de la costa malagueña la vivienda no está vacía ni ocupada: está alquilada por semanas. Eso cambia el planteamiento. Por una vivienda de alquiler turístico pasan a lo largo de un verano decenas de personas distintas, con sus copias de llave, sus códigos de caja fuerte y sus horarios imprevisibles.
Aquí la alarma cumple dos funciones. La primera, la de siempre: proteger la casa cuando está cerrada entre reservas, que suele ser en temporada baja y suele ser mucho tiempo. La segunda es de gestión: saber desde el móvil si el sistema está armado, si alguien ha entrado fuera de hora o si la vivienda quedó abierta después de una salida.
Si tienes varias viviendas en régimen de alquiler en Fuengirola, Nerja o Estepona, díselo a quien haga el estudio. No se configura igual una casa con un solo usuario que una con rotación constante.
Sube de la costa y la lógica se invierte. Aquí el problema no es la vivienda vacía sino la distancia. Casas de campo, fincas de olivar y almendro, viviendas al final de un camino, naves y almacenes agrícolas donde se guardan aperos, maquinaria, abono y combustible.
En esos sitios no hay vigilancia natural. No hay un vecino a cincuenta metros, no hay una calle con gente, no hay comercio abierto. Una sirena que suena en mitad del campo no la oye nadie. Lo único que cambia el resultado es que la señal salga del edificio y llegue a una central que está atendida las veinticuatro horas.
A eso se suma que muchas de estas casas son de uso mixto: se vive en el pueblo y se va a la finca los fines de semana, o al revés. Otra vez la misma cuestión: días enteros sin nadie y sin nadie que mire.
Merece la pena explicar la diferencia entre una alarma cualquiera y una alarma conectada, porque se confunden mucho.
Sin los pasos 2 y 3, lo que tienes es ruido. Con ellos, tienes un servicio.
Securitas Direct opera en España bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y la misma central receptora; cambió el nombre comercial, no el servicio. Lo aclaramos porque mucha gente en Málaga tiene el sistema desde hace años y no sabe si le hablan de otra cosa.
La cuota mensual incluye conexión permanente con la central receptora 24/7, verificación de las señales, aviso a policía cuando corresponde, mantenimiento del sistema, servicio técnico y la aplicación para armar, desarmar y consultar el estado desde el móvil. No son extras que se facturan aparte: son el servicio.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Esa es la cifra de partida honesta.
Lo que no se puede hacer es cerrar un precio final por teléfono sin saber qué se protege. Un apartamento de dos habitaciones en un cuarto piso de Torremolinos no lleva los mismos elementos que un chalet en Mijas con jardín, garaje y puerta de servicio, ni que una casa de campo en el término de Antequera con dos accesos y una nave anexa. Por eso primero va el estudio y después el presupuesto.
Trabajamos únicamente por formulario: déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa conversación nos cuentas si es vivienda habitual o de temporada, cuántos meses al año está sola, si es piso o unifamiliar y qué es lo que de verdad te preocupa. Con eso se plantea la configuración y se te da un precio cerrado por escrito.
Trabajamos en toda la provincia. Estas son las páginas con información específica de cada municipio:
Si tu municipio no está en la lista, no pasa nada: la cobertura es provincial. Déjanos tus datos igualmente.
Precisamente ese es el caso en el que más rinde. El servicio protege la vivienda los nueve o diez meses que no estás, que es cuando no hay nadie para darse cuenta de nada. Además puedes consultar el estado desde el móvil aunque vivas a mil kilómetros.
El control de acceso filtra quién entra en el recinto, y en una urbanización de la Costa del Sol entra mucha gente por motivos legítimos: mantenimiento, jardinería, limpieza, alquiler vacacional. La alarma protege tu vivienda concreta, que es donde el vigilante no entra.
Sí. La comunicación con la central no depende de tu conexión a internet, sino de una vía propia e inalámbrica. Es más, en el interior de Málaga es donde más aporta: cuanto más lejos está el vecino más cercano, más importa que el aviso salga solo.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente como Verisure en España. Misma compañía, misma central receptora, mismo servicio. Solo cambió la marca.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. El importe exacto depende de los elementos que necesite tu vivienda, y lo conoces por escrito antes de contratar nada.
El sistema sigue operativo. Tiene alimentación propia y comunicación independiente de tu router y de tu línea telefónica, así que la señal llega igual a la central receptora.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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