Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 67 municipios de Illes Balears. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Illes Balears: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Illes Balears» o «Verisure Illes Balears», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Esta es la diferencia que lo cambia todo. En cualquier provincia peninsular, si te llaman diciendo que ha pasado algo en tu casa, coges el coche y en media hora estás allí. En Illes Balears eso significa mirar vuelos, mirar barcos, pedir el día en el trabajo y llegar, con suerte, al día siguiente.
La provincia tiene 67 municipios y 1.237.820 habitantes, con una media de más de 18.400 vecinos por municipio. Y 42 de esos 67 municipios son costeros, casi dos de cada tres. Es decir: la mayor parte del territorio habitado está en la franja donde se concentra la vivienda de temporada, el alquiler vacacional y la segunda residencia.
Por eso aquí una alarma conectada no es un accesorio. Es el único modo de que alguien actúe en tu casa cuando tú estás a un vuelo de distancia.
El calendario balear es implacable. De junio a septiembre, los municipios costeros están llenos. De noviembre a marzo, urbanizaciones enteras se quedan prácticamente vacías: casas cerradas, persianas bajadas, calles sin coches y sin nadie que note nada raro.
El propietario, mientras tanto, puede estar en Madrid, en Barcelona, en Alemania o en Reino Unido. Y la casa está sola durante meses.
Un sistema conectado corrige justo eso. Cuando salta un detector, la señal llega a la central receptora de alarmas, operativa 24 horas al día los 365 días del año. Allí se verifica lo ocurrido, se te avisa a ti y, si el incidente es real, se da aviso a la policía. Nada de esperar a la siguiente visita. Nada de depender de que un vecino que tampoco está se dé cuenta.
A eso se le suma un detalle logístico que en la península no existe: aquí, hasta para las gestiones más simples, todo pasa por un barco o un avión. Cambiar una cerradura, dejar entrar a un operario o comprobar una persiana significa coordinar a alguien de la isla. La app permite hacer buena parte de eso en remoto, empezando por armar y desarmar el sistema sin que nadie tenga que llevar llaves encima.
Palma concentra 434.786 habitantes, algo más de un tercio de toda la provincia. Es una ciudad grande de verdad, con casco antiguo, ensanche vertical, barrios periféricos y urbanizaciones. Aquí el perfil dominante es el piso, y los puntos sensibles son el bajo, el primero con terraza y el ático accesible desde la cubierta.
Calviá (53.793 habitantes) es otra cosa: un municipio con muchísima vivienda unifamiliar, chalets con parcela y zonas residenciales con una estacionalidad muy marcada. Manacor (49.153) combina un núcleo urbano con actividad propia y una costa con desarrollo residencial y turístico.
Y luego está Inca (36.262), que no es costero. Ciudad de interior, comercial e industrial, con vivienda habitual todo el año y un tejido de naves y talleres que pide otra configuración: accesos de carga, volumen interior y protección de zonas críticas.
El comercio de Palma añade su propio escenario: local a pie de calle, cierre nocturno y una zona centro que fuera de horario comercial se queda con muy poco tránsito. Ahí lo relevante es proteger el acceso, la trastienda y el almacén, y que la central pueda verificar el salto antes de que nadie se movilice.
Ciutadella de Menorca (32.431 habitantes) y Sant Antoni de Portmany (29.132) son cabeceras de sus respectivas islas y comparten una característica clave: el desplazamiento entre islas añade una capa más de distancia. Un propietario que vive en Mallorca y tiene casa en Menorca no está mucho más cerca que uno que vive en la península.
En Ibiza, además, el peso del alquiler vacacional es enorme, y eso introduce un escenario específico: la casa cambia de ocupante cada pocos días, se entregan y devuelven llaves, y entre reserva y reserva puede quedarse vacía. El sistema se configura por zonas para que puedas dejar protegido el almacén, el trastero o el acceso exterior mientras hay huéspedes, y armar todo cuando la vivienda queda libre. Se hace desde la app, sin estar allí.
Hay además un factor de temporada muy marcado en las islas menores: entre noviembre y abril, zonas residenciales enteras pierden casi toda su ocupación. Calles con veinte casas y dos habitadas. Es el periodo en el que la vigilancia natural desaparece por completo y en el que el aviso a central marca la diferencia real.
Alcudia (21.907 habitantes), Pollença (17.807), Felanitx (19.146) y Artá (8.629) son municipios costeros con núcleo tradicional, urbanizaciones y zonas de segunda residencia. En todos ellos hay chalets con piscina, casas con parcela y viviendas de temporada que en enero no ve nadie.
Para vivienda unifamiliar con parcela, lo importante casi nunca es la puerta principal:
Se cubren esos accesos y se añade detección interior con verificación en los pasos obligados de la casa.
No todo en Baleares es primera línea. Sencelles (3.973 habitantes) representa al interior de Mallorca: pueblos pequeños, casas payesas, fincas rústicas y viviendas rehabilitadas en medio del campo. La provincia se mueve en una altitud media de unos 138 metros y sus municipios más altos rondan los 481, así que no hablamos de montaña extrema, pero sí de fincas apartadas, con caminos propios y sin vecinos a la vista.
Ahí el requisito es que el sistema sea autónomo: elementos inalámbricos con batería propia y comunicación con la central que no depende del wifi de la casa ni de una línea fija. Muchas de estas fincas ni siquiera tienen conexión contratada fuera de temporada.
En finca rústica conviene incluir en el estudio los edificios auxiliares: almacén de aperos, caseta de riego, garaje exento, casita de invitados. Son construcciones separadas del cuerpo principal y quedan fuera del sistema si no se mencionan desde el primer momento.
El precio parte de 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Con esa cuota tienes:
Por si te aparecen las dos marcas: Securitas Direct ahora es Verisure. Misma compañía, mismo servicio de conexión.
Damos servicio en los 67 municipios de la provincia. Estos tienen página específica:
Rellena el formulario indicando isla, municipio, tipo de inmueble y, muy importante, cuántos meses al año está ocupado. En Baleares ese dato define casi todo el planteamiento. Después recibes el precio cerrado, sin compromiso y sin necesidad de desplazarte.
Por dos vías a la vez: la central recibe el aviso al instante y actúa (verificación y aviso a la policía si procede), y tú recibes la notificación en la app. No dependes de estar cerca ni de que alguien pase por la casa.
Sí, configurando el sistema por zonas. Puedes mantener protegidos el trastero, el almacén o los accesos exteriores mientras hay huéspedes, y armar la instalación completa cuando la casa queda libre entre reservas. Todo desde la app.
La cobertura alcanza los 67 municipios de la provincia, en todas las islas. Municipios como Ciutadella de Menorca o Sant Antoni de Portmany tienen incluso página propia con información específica.
Sí. El panel no usa el router de la vivienda: dispone de comunicación propia y de batería, de modo que sigue operativo aunque no haya conexión contratada o se corte la luz.
Sí. Desde la app puedes desarmar el sistema en remoto para que entre una persona de limpieza, un operario o quien gestione la vivienda, y volver a armarlo después.
El punto de partida es el mismo: 29,90 €/mes. La cuota final depende del estudio personalizado y queda sujeta a aprobación previa, porque no necesita lo mismo un piso en Palma que un chalet con parcela y piscina en un municipio costero.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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