Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 168 municipios de Granada. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Granada: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Granada» o «Verisure Granada», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Granada tiene 168 municipios y 934.683 habitantes: una media de 5.563 vecinos por municipio. Es una provincia de pueblos con una única ciudad grande, Granada capital, que ronda los 234.000 habitantes. Después de ella y de Motril (59.862), casi todo baja de los treinta mil.
Pero el dato que de verdad define esta provincia es otro: la altitud media es de 830 metros y el punto más alto llega a los 1.776. Granada es, esencialmente, una provincia de montaña con una franja de costa pequeña —solo 10 municipios son litorales— y una vega en el centro.
Esa combinación produce cuatro realidades muy distintas: la ciudad, la vega metropolitana, la montaña y la costa. Y cada una plantea un problema de seguridad diferente.
La capital tiene una particularidad que comparte con muy pocas ciudades españolas de su tamaño: una parte importante de su parque de vivienda funciona en régimen de alquiler por habitaciones y con rotación anual. Pisos compartidos que cambian de inquilinos cada curso.
Eso tiene consecuencias muy concretas y nada dramáticas, pero que hay que resolver bien:
Si eres propietario y alquilas, díselo a quien haga el estudio. La configuración de un piso con un solo usuario y la de uno con cuatro que cambian cada septiembre no se parecen.
Alrededor de Granada hay una corona de municipios que han crecido hasta formar un continuo urbano con ella: Maracena, Armilla, Las Gabias, Atarfe, Huétor Vega, Cijuela. Se cruza el límite municipal sin darse cuenta.
El perfil predominante es el de gente que trabaja o estudia en la capital y vive fuera. Eso produce un patrón horario clavado: la vivienda se queda sola a primera hora y no vuelve a tener a nadie hasta la tarde, todos los días laborables, en calles enteras. La previsibilidad es el problema, más que la ausencia en sí: una casa que se queda sola siempre a la misma hora no necesita ser vigilada, basta con mirarla dos semanas.
En esta zona hay además mucha vivienda unifamiliar con parcela y muro, donde el acceso trasero no se ve desde la calle. Ahí la protección tiene que empezar en el perímetro y no dentro del salón.
Con una altitud media de 830 metros y máximos de 1.776, buena parte de la provincia es territorio de montaña. Y en la montaña granadina hay un parque de vivienda con un uso muy peculiar: casas de pueblo rehabilitadas, apartamentos de temporada de invierno y viviendas familiares que se abren en verano o en puentes.
Una vivienda que se usa doce o quince fines de semana al año pasa el resto del tiempo cerrada. Y con el frío, cerrada de verdad: sin calefacción durante semanas. Eso implica dos cosas.
Lo mismo vale para las casas del interior alto que se heredan y se arreglan poco a poco: se usan a temporadas y el resto del año están solas.
Solo 10 de los 168 municipios de la provincia son costeros, pero concentran una parte relevante de la segunda residencia. Motril y Almuñécar son las referencias.
El planteamiento es el clásico de la vivienda de temporada, y conviene decirlo con claridad: el riesgo no es que sea más fácil de abrir, es que puede pasar mucho tiempo hasta que alguien se entere. Muchos de estos propietarios viven en Granada capital, en el interior o fuera de la provincia; no van a acercarse a comprobar nada en noviembre.
Un sistema conectado resuelve las dos partes: la señal sale sola y se verifica en central, y tú puedes ver desde la app, cualquier día, que la vivienda sigue armada.
Con 5.563 habitantes de media y 168 municipios, buena parte de la provincia son núcleos pequeños. Entre los que cubrimos con página propia hay ejemplos claros, como Beas de Granada, con 1.007 vecinos.
Existe la idea de que en un pueblo pequeño no hace falta alarma porque todo el mundo se conoce. Es verdad a medias. Es cierto que un desconocido llama la atención; también lo es que, entre semana y en horario laboral, muchos de estos pueblos se quedan prácticamente sin nadie en la calle. Que todos se conozcan sirve de poco si a las once de la mañana no hay nadie para reconocer a nadie.
Y hay un factor de distancia: en un municipio pequeño de montaña, la respuesta no está a la vuelta de la esquina. Por eso lo que se le pide al sistema es que el aviso salga en el primer segundo, no cuando alguien pase por delante.
Empecemos por la aclaración que nos piden a diario: Securitas Direct opera en España bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora, mismo servicio; solo cambió el nombre comercial.
Lo que ocurre cuando el sistema detecta algo:
Todo eso va incluido en la cuota mensual, junto con el mantenimiento, el servicio técnico y la aplicación para armar, desarmar y consultar el estado. El equipo mantiene alimentación propia, de modo que un corte de luz —frecuente en zonas de montaña durante un temporal— no lo deja fuera de servicio.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. El importe final depende de lo que necesite cada vivienda.
Un piso en el centro de Granada con ventanas a un patio no lleva los mismos elementos que un chalet en Huétor Vega con parcela y garaje, ni que una casa de montaña que se usa quince fines de semana al año. Por eso primero se ve la vivienda y después se cierra el precio.
Trabajamos solo por formulario. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada nos cuentas si es primera o segunda residencia, si se alquila, cuántas personas la usan, cuántos meses al año está sola y qué quieres proteger de verdad. Con eso se plantea la configuración y se te da un precio cerrado por escrito.
Estas son las páginas con información específica de cada municipio:
Con 168 municipios en la provincia es imposible tener una página de cada uno. La cobertura es provincial: si el tuyo no aparece, déjanos tus datos igualmente.
Con usuarios diferenciados: cada persona tiene su propio acceso, y se dan de alta y de baja según entran y salen sin necesidad de cambiar nada más. Es mucho más limpio que compartir un único código entre todos.
No, si se instala teniendo eso en cuenta. Las oscilaciones térmicas fuertes hacen trabajar los materiales, y por eso la ubicación de cada elemento se decide en el estudio previo y no por catálogo. Bien planteado, no genera avisos falsos.
Es justo cuando más sirve. El sistema no depende de que tú estés: la señal llega a la central, se verifica y se avisa a policía si procede, y tú recibes la notificación en el móvil estés donde estés.
Sí, la cobertura es provincial y no depende del tamaño del municipio. La comunicación con la central es propia e inalámbrica, así que funciona igual en un pueblo pequeño que en la capital.
Es la misma empresa. Securitas Direct pasó a operar comercialmente como Verisure en España, sin cambios en el servicio ni en la central receptora.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, verificación, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe exacto depende de tu vivienda y lo conoces por escrito antes de contratar.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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