Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 88 municipios de Gipuzkoa. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Gipuzkoa: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Gipuzkoa» o «Verisure Gipuzkoa», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Gipuzkoa reúne 733.349 habitantes en 88 municipios, unos 8.300 por municipio de media. Es un territorio pequeño y muy poblado, pero con una geografía que lo organiza de una forma muy particular: aquí la población no se extiende por una llanura, se alinea a lo largo de los valles. Oria, Deba, Urola, Bidasoa. Cada río articula una hilera de pueblos que crecen a lo largo del cauce, con montes a ambos lados.
Ese detalle explica muchas cosas. Los cascos urbanos guipuzcoanos suelen ser compactos y estrechos, porque no hay dónde crecer, mientras que en cuanto subes ladera arriba aparecen los caseríos y los barrios altos, dispersos y separados del núcleo. Un mismo municipio de 5.000 habitantes puede tener un casco denso de pisos y, a la vez, treinta viviendas repartidas por el monte sin una farola cerca.
Donostia-San Sebastián, con casi 190.000 habitantes, encabeza una comarca que incluye Irún, Errenteria, Hernani y Pasaia. Aquí el escenario es urbano: bloques de pisos, portales, garajes comunitarios, lonjas comerciales y barrios de vivienda unifamiliar en las zonas altas.
Hay dos perfiles que se repiten. Por un lado, el piso de casco urbano, donde lo que se protege es el acceso y, en bajos y primeras plantas, todo lo que da a patios o zonas comunes. Por otro, el chalet o adosado de las laderas y urbanizaciones periféricas, con jardín, garaje independiente y varios accesos que no se ven desde la calle. Irún, además, tiene el componente de ser una ciudad de paso y frontera, con mucho movimiento y actividad logística.
Tierra adentro, Gipuzkoa se convierte en un rosario de municipios industriales y agrícolas medianos y pequeños. Éibar, Mondragón, Tolosa o Azpeitia mantienen actividad propia, con polígonos, talleres y naves alrededor del casco. Y luego están los municipios pequeños de valle: Segura o Legorreta, ambos por debajo de los 1.500 habitantes, son la escala real de buena parte del interior.
En estos pueblos la vida en la calle se concentra en unas pocas horas y se apaga pronto, sobre todo en invierno. Y alrededor del casco hay caseríos, bordas y pabellones que pasan días enteros sin nadie. Es una combinación que hace muy poco eficaz cualquier sistema que dependa de que alguien oiga algo.
El caserío tiene una lógica constructiva propia que conviene entender antes de instalar nada. Suele tener más de una entrada: la puerta principal, el acceso a la cuadra o al pabellón, una puerta trasera que da directamente a la ladera, ventanas bajas en el lateral. No todas se usan a diario, y algunas ni siquiera se ven desde el camino.
Además, muchos caseríos están a media ladera, con el vecino más próximo a varios cientos de metros y detrás de un pliegue del terreno. Por eso el planteamiento aquí es distinto al de un piso: la prioridad es detectar en el perímetro, en los accesos exteriores, y no esperar a que alguien esté ya dentro de la vivienda. También se pueden incluir cuadras, pabellones y edificaciones separadas en el mismo sistema.
La altitud media de los municipios guipuzcoanos ronda los 195 metros, con localidades que superan los 820, y 20 de los 88 municipios están en la franja costera. Traducido: lluvia abundante durante buena parte del año, humedad constante, niebla en los valles y viento en la costa.
Ese clima obliga a ser cuidadoso con lo que se instala fuera. Los elementos de exterior están preparados para intemperie, pero la ubicación y la orientación importan: se trata de conseguir detección temprana sin que el sistema salte cada vez que hay temporal. Es una decisión que se toma mirando la casa concreta durante el estudio previo, no aplicando una configuración estándar.
A esto se suma un uso muy presente en la costa guipuzcoana: la vivienda de temporada. En los municipios del litoral hay una parte del parque residencial que se ocupa en verano y en fines de semana concretos, y que pasa cerrada el resto del año. En ese caso, el valor del sistema está en que avise por sí solo y en que puedas revisar su estado desde la aplicación sin necesidad de acercarte a comprobarlo.
En un barrio alto de un municipio del Goierri, una sirena de madrugada puede no oírla nadie o puede oírla alguien que no sabe de qué casa procede. En un casco urbano denso de Donostia pasa lo contrario: hay tanto ruido de fondo que una alarma aislada no provoca ninguna reacción.
En los dos escenarios lo que funciona es lo mismo: que la señal salga automáticamente hasta una central receptora operativa las 24 horas, donde se verifica qué ha ocurrido y desde donde se avisa a la policía competente —la Ertzaintza o la policía local, según el caso— cuando se confirma la intrusión. Ese circuito no depende del ruido ambiente, ni de la niebla, ni de que haya vecinos despiertos.
Securitas Direct opera hoy bajo la marca Verisure e instala sistemas conectados de forma permanente a su central receptora de alarmas. Lo que cubre la cuota:
El precio parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Un piso en Donostia y un caserío con cuadra y pabellón no requieren los mismos elementos, y la propuesta se ajusta a cada inmueble.
El estudio previo revisa la vivienda real: todos los accesos, incluidos los que apenas se usan; si la planta baja da a la calle, al jardín o directamente al monte; si hay cuadra, pabellón, garaje o lonja anexos; cuántas horas al día está vacía la casa; si hay animales dentro; y qué cobertura de comunicación existe en esa ubicación exacta, algo especialmente relevante en los barrios altos y en los fondos de valle.
Con esa información se decide cuántos detectores hacen falta, qué se protege en el exterior y cómo se configura el aviso. La instalación la ejecuta un técnico y el sistema es inalámbrico, con lo que no hay que hacer obra ni en un piso antiguo del casco ni en un caserío de muros gruesos.
Localidades guipuzcoanas con página propia:
La cobertura llega a los 88 municipios del territorio, aparezcan o no aquí, incluidos los barrios altos y los núcleos dispersos. Si el tuyo no figura, indícalo en el formulario de esta página junto con el tipo de inmueble y si es vivienda habitual o de temporada. A partir de ahí se prepara un estudio personalizado, gratuito y sin compromiso.
Es lo primero que se comprueba en el estudio previo, antes de instalar nada. Los sistemas conectados están diseñados para no depender de una única vía de comunicación, precisamente porque se instalan en fondos de valle y en laderas. Si hubiera alguna limitación en tu ubicación concreta, se detecta antes, no después.
Sí, y es justamente lo que conviene hacer. En una vivienda con acceso principal, entrada de cuadra, puerta trasera y ventanas bajas, proteger solo la puerta de delante deja huecos evidentes. En el estudio se identifican todos los accesos reales y se decide cuáles llevan detección exterior y cuáles se cubren desde dentro.
Sí. Pabellones, cuadras, garajes y edificaciones separadas de la vivienda pueden integrarse en el mismo sistema o plantearse como instalaciones independientes gestionadas desde la misma aplicación, según cómo estén distribuidos y a qué distancia queden.
Depende de la planta y de los accesos. En pisos altos suele bastar con la puerta y el interior; en bajos, primeras plantas y áticos con terraza conviene reforzar los puntos accesibles desde patios o zonas comunes. El estudio previo lo concreta y el precio se ajusta a lo que hace falta de verdad.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con la central receptora, verificación, aviso a la policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe final se cierra tras el estudio del inmueble.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora y mismo servicio; únicamente cambió el nombre.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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