Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 164 municipios de Badajoz. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Badajoz: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Badajoz» o «Verisure Badajoz», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Badajoz es la provincia más extensa de España y eso se nota en todo, también en la seguridad. Aquí hay 164 municipios repartidos por un territorio inmenso y 661.399 habitantes para llenarlos. La media sale a poco más de 4.000 personas por municipio, pero esa media engaña: la capital concentra 150.209 vecinos, Mérida suma 60.225 y Don Benito 37.986. Cuando descuentas esos tres núcleos, lo que queda es una provincia de pueblos medianos y pequeños separados por decenas de kilómetros de dehesa, olivar, viñedo y regadío.
Esa dispersión tiene una consecuencia práctica muy concreta. Si algo pasa en tu casa a las cuatro de la madrugada, nadie lo va a oír desde la finca de al lado, porque la finca de al lado está a dos kilómetros. Y si tú estás fuera, no te enteras hasta que vuelves. Una alarma conectada a central receptora resuelve exactamente ese hueco: no depende de que haya alguien cerca, ni de que el vecino esté despierto, ni de que tú tengas el móvil en la mano.
Una sirena suelta hace ruido. Ya está. Un sistema conectado hace otra cosa: en cuanto un detector salta, la señal viaja a la central receptora de alarmas, que está operativa 24 horas al día, todos los días del año. Desde ahí se verifica lo que ha ocurrido, se te avisa a ti y, si el salto es real, se da aviso a la policía. Tú no tienes que hacer nada: ni llamar, ni decidir, ni conducir de noche hasta el pueblo para comprobar si ha sido el gato.
Eso es lo que marca la diferencia en una provincia como Badajoz, donde el propietario de la casa de campo vive muchas veces en la capital, en Mérida o directamente fuera de Extremadura. Recuerda además que Securitas Direct ahora es Verisure: es la misma compañía y el mismo servicio, solo cambió el nombre comercial.
El patrimonio rural pacense no es solo la vivienda. Es la nave donde guardas el tractor, el almacén de aperos, el depósito de gasóleo agrícola, la bomba del pozo, la cámara donde está el producto en plena campaña. Son bienes caros, fáciles de cargar en una furgoneta y que suelen estar en sitios sin vigilancia natural.
Para esos entornos tiene sentido pensar en capas y no en un solo punto:
Todo el equipamiento es inalámbrico y funciona con su propia comunicación, así que no depende de que la finca tenga línea fija ni de que haya wifi estable en mitad de la dehesa.
Otro punto que se pasa por alto son las casetas de riego y los cuadros eléctricos de las parcelas de regadío. No guardan nada que se venda por mucho dinero, pero un destrozo ahí en plena campaña te deja la explotación parada varios días. Cuando el estudio previo se hace bien, se pregunta por ese tipo de puntos y no solo por la puerta de la casa.
La capital tiene 150.209 habitantes y una mezcla de tejido urbano poco habitual: casco histórico, barrios de bloques, urbanizaciones de unifamiliares en la periferia y una actividad comercial y logística muy marcada por la cercanía a Portugal. En vivienda vertical el punto débil suele ser el bajo, el primero con terraza y el ático accesible desde la azotea. En unifamiliar, la parte trasera y el garaje.
En negocios de la ciudad, lo que más pesa es la protección del cierre nocturno y de la trastienda: tienda cerrada, nadie dentro, y varias horas sin que pase nadie. Un sistema con conexión permanente convierte esas horas muertas en horas vigiladas.
Hay además un factor muy propio de la capital: la estacionalidad de agosto. Es una ciudad que se vacía mucho en verano, con barrios enteros de vivienda habitual cerrada durante semanas mientras la gente está en la costa o en el pueblo. Ese mes largo con el piso solo es el que más justifica tener el sistema conectado, sobre todo en plantas bajas y en áticos con acceso a azotea.
Mérida, con 60.225 habitantes, combina patrimonio, administración autonómica y barrios residenciales de vivienda baja. Don Benito (37.986) y Villanueva de la Serena (25.773) forman el eje agroindustrial de las Vegas, con mucha maquinaria y muchas naves. Almendralejo (34.587) vive del viñedo y la bodega. Zafra (16.735) es plaza ganadera y comercial del sur, y Montijo (15.198) otro núcleo de tamaño medio con vivienda unifamiliar.
El perfil típico en todos ellos se repite: casa de dos plantas, patio o corral trasero, puerta de garaje que da a la calle y una segunda vivienda de campo a pocos kilómetros. Dos inmuebles, dos riesgos, y muchas veces ninguno de los dos protegido.
Un detalle práctico para quien tiene dos propiedades: no hace falta duplicar la gestión. Cada instalación funciona por separado, con su propia configuración, pero las controlas todas desde la misma app y recibes los avisos identificados en el mismo sitio. Es lo habitual en las Vegas, donde mucha gente tiene casa en el pueblo y explotación a las afueras.
En los pueblos de la sierra sur, con poblaciones de en torno a 2.000 y 1.700 habitantes, el problema no es el volumen sino el vacío. Son municipios donde una parte del parque de vivienda está cerrada la mayor parte del año, porque pertenece a gente que emigró y vuelve en agosto, en Navidad o en fiestas. Una casa cerrada diez meses seguidos es un objetivo cómodo, y lo peor es que un incidente puede tardar semanas en descubrirse.
Ahí la alarma no solo detecta: te devuelve el control. Desde la app ves el estado del sistema, recibes los avisos y sabes qué está pasando en la casa aunque estés a 500 kilómetros. Con altitudes medias de unos 429 metros y máximos cercanos a los 763 en la provincia, no hablamos de un terreno extremo, sino de algo mucho más simple: distancia y soledad.
El precio arranca en 29,90 €/mes, siempre sujeto a estudio personalizado y aprobación previa, porque una casa de pueblo de 80 metros y una explotación con tres naves no necesitan lo mismo. Con esa cuota entra:
El estudio previo es lo que evita pagar de más o quedarse corto: se mira cuántos accesos hay, cuántos edificios, si hay animales dentro, si la vivienda está habitada todo el año y qué zonas son realmente críticas.
Damos servicio en toda la provincia. Estos municipios tienen su propia página con información específica:
Si tu pueblo no está en la lista, no pasa nada: el servicio cubre igualmente los 164 municipios de la provincia.
Rellena el formulario con tus datos y el tipo de inmueble que quieres proteger: vivienda habitual, casa de campo, nave, comercio o varias cosas a la vez. Te contactamos para hacer el estudio, ver qué necesitas de verdad y darte el precio cerrado antes de que tomes ninguna decisión. Sin compromiso y sin que tengas que moverte de donde estés.
Sí. El sistema no depende del router de la casa ni de una línea de teléfono fija: tiene su propia vía de comunicación con la central y batería propia, de modo que sigue avisando aunque se corte la luz o el wifi deje de funcionar.
Es justamente el caso donde más se nota. En una provincia con 164 municipios y una media que ronda los 4.000 habitantes por municipio, hay mucha vivienda cerrada gran parte del año. La central recibe el aviso al instante y actúa aunque tú estés a cientos de kilómetros, y tú lo ves todo desde la app.
Se estudia como un conjunto. Lo habitual en el campo pacense es cubrir la vivienda, los accesos de la parcela y los edificios auxiliares donde están la maquinaria, el gasóleo o el producto. El estudio previo define cuántos elementos hacen falta en cada punto.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Misma compañía, mismo servicio de conexión con central receptora y mismo soporte técnico.
La central verifica antes de movilizar a nadie. Si se comprueba que ha sido un falso salto, no se da aviso a la policía y el sistema vuelve a su estado normal. Por eso la verificación es una parte central del servicio y no un extra.
Es el punto de partida. La cuota final depende del estudio personalizado y está sujeta a aprobación previa, porque no cuesta lo mismo proteger un piso en la capital que una explotación con varios edificios. Lo sabrás antes de contratar, sin sorpresas.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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