Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 78 municipios de Asturias. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Asturias: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Asturias» o «Verisure Asturias», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Asturias tiene una organización territorial propia: no habla de municipios, habla de concejos, y solo hay 78 para 1.013.529 habitantes. Sobre el papel salen casi 13.000 personas por concejo, la media más alta de toda la cornisa cantábrica. Pero es un número que engaña por completo, porque la mayor parte de la población se agolpa en el triángulo Gijón–Oviedo–Avilés: entre esos tres concejos suman más de 569.000 habitantes, más de la mitad del Principado.
Oviedo es la capital administrativa y Gijón el concejo más poblado. Y el resto —los otros 75— reparten la población entre las Cuencas mineras, el centro industrial y unas comarcas rurales, en el oriente y el occidente, donde el poblamiento se dispersa hasta el extremo. Solo 12 concejos están en la franja costera; los otros 66 son interior, y buena parte de ellos, montaña.
Este es el dato que más condiciona la seguridad en el Principado. Un concejo asturiano se divide en parroquias, y cada parroquia agrupa varias aldeas y caserías. Un solo ayuntamiento puede tener decenas de núcleos habitados, algunos de tres o cuatro casas, repartidos por valles y laderas y separados por carreteras estrechas.
Concejos como Grado, Aller o Cangas de Onís ilustran bien esa realidad: miles de habitantes sobre el papel, pero distribuidos en muchísimos núcleos pequeños. Eso significa que la dirección administrativa de una vivienda dice poco sobre su situación real. Lo relevante no es en qué concejo estás, sino cuántas casas hay alrededor de la tuya y a qué distancia está la más próxima.
La vivienda rural asturiana rara vez es un edificio único. Alrededor de la casa suele haber una quintana con cuadra, panera u hórreo, garaje, leñera y a veces una nave ganadera. Todo eso forma un conjunto con varios accesos, algunos de los cuales no se usan a diario y no se ven desde el camino.
Y hay un fenómeno muy asturiano: la casa de aldea heredada. Familias que viven en Gijón, Oviedo o fuera del Principado y conservan la casa del pueblo, que se abre en verano, en Semana Santa y algún fin de semana. Entre visita y visita pueden pasar meses, con todo el mobiliario y las herramientas dentro. El riesgo de fondo no es solo que alguien entre: es cuánto tardas en enterarte. Con un sistema conectado, ese hueco de meses se convierte en minutos.
Langreo, Mieres, Siero, Corvera o Aller componen el corredor central e industrial del Principado. Aquí el patrón es más urbano: bloques de pisos en cascos compactos, bajos y primeras plantas accesibles desde patios, locales comerciales a pie de calle y polígonos con naves y talleres.
El problema típico de un local o una nave es distinto al de una vivienda: se queda completamente solo cada noche y todo el fin de semana, con horarios previsibles desde fuera y, a menudo, varios accesos —puerta principal, muelle de carga, puerta trasera—. Para esos casos se puede configurar el sistema por zonas, de modo que solo esté conectada la parte que corresponda en cada momento del día.
La altitud media de los concejos asturianos ronda los 541 metros, una cifra sorprendentemente alta para un territorio con costa, y el Principado alcanza cotas por encima de los 2.000 metros en su sector de alta montaña. Traducido a la práctica: en pocos kilómetros se pasa de una playa a un puerto de montaña.
El clima acompaña esa geografía. Lluvia abundante durante buena parte del año, humedad constante, niebla frecuente en los valles, viento y salitre en la franja litoral, y nieve en las cotas altas durante el invierno. Todo eso influye en qué elementos se colocan en el exterior y dónde: el objetivo es detección temprana en los accesos sin que el sistema genere saltos cada vez que hay temporal. Es una decisión que se toma mirando la casa concreta, no aplicando una plantilla.
En una casería aislada, una sirena sonando de madrugada puede no oírla nadie, o puede oírla alguien que está a medio kilómetro y no sabe de qué casa procede. Y en los concejos rurales del oriente y el occidente no hay presencia policial permanente en cada núcleo: la referencia está en la villa cabecera, a un rato por carreteras de valle que en invierno no mejoran.
Lo que funciona en todos los casos es que la señal salga automáticamente de la vivienda hasta una central receptora operativa las 24 horas, donde se verifica lo ocurrido y desde donde se avisa a la policía si se confirma la intrusión. Ese circuito no depende de la niebla, ni de la distancia, ni de que haya vecinos despiertos.
Por el mismo motivo, en una casa de aldea conviene adelantar la detección al perímetro: puerta principal, acceso a la cuadra, portón del garaje, ventanas bajas y todo lo que da a la parte trasera. Detectar cuando alguien ya está dentro de una casa de tres plantas deja muy poco margen.
Securitas Direct opera hoy bajo la marca Verisure e instala sistemas conectados de forma permanente a su central receptora de alarmas. La cuota mensual cubre:
El precio parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Un piso en Oviedo no necesita los mismos elementos que una casa de aldea con cuadra, hórreo y tres accesos distintos.
El estudio previo revisa la vivienda real: todos los accesos, incluidos los que apenas se usan; si la planta baja da a la calle, a la quintana o directamente al prado; si hay cuadra, panera, garaje o nave anexos; cuántos meses al año está ocupada la casa; si hay animales dentro; y qué cobertura de comunicación existe en esa ubicación concreta, algo que en los valles del interior se comprueba antes de instalar. Con esa información se decide cuántos detectores hacen falta, qué se cubre en el exterior y cómo se configura el protocolo de aviso. La instalación la ejecuta un técnico y el sistema es inalámbrico, con lo que no hay que hacer obra ni en un piso de casco urbano ni en una casa de piedra de aldea.
Estos son los concejos asturianos con página propia:
La cobertura alcanza a los 78 concejos del Principado, figuren o no en esta lista, incluidas las parroquias y aldeas que forman parte de ellos. Si el tuyo no aparece, indícalo en el formulario de esta página junto con el tipo de inmueble y si es vivienda habitual o de temporada. Con eso se prepara un estudio personalizado, gratuito y sin compromiso.
Sí, y es uno de los casos donde más sentido tiene. En un núcleo tan pequeño no hay quien dé el aviso, sobre todo de noche y en invierno. Lo primero que se comprueba en el estudio es la cobertura de comunicación en esa ubicación exacta, porque el sistema está pensado para no depender de una sola vía. A partir de ahí se refuerza el perímetro, que en una casa de aldea suele tener varios accesos.
Sí. Cuadras, paneras, garajes, leñeras y naves pueden integrarse en el mismo sistema o plantearse como instalaciones independientes gestionadas desde la misma aplicación, según a qué distancia estén de la vivienda y cómo se usen.
El riesgo está precisamente en los meses en que no vas. Una vivienda que se visita dos o tres veces al año puede tardar medio año en revelar cualquier problema si no hay nada que avise. Con el sistema conectado el aviso llega en el momento y, además, puedes revisar el estado de la instalación desde la app sin hacer el viaje.
Están preparados para intemperie. Lo determinante es dónde se coloca cada uno y con qué orientación, de modo que haya detección temprana sin saltos por temporal. Se decide durante el estudio previo, valorando la exposición real de cada fachada de la casa.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye la conexión 24/7 con la central receptora, la verificación de los avisos, el aviso a la policía, el mantenimiento, el servicio técnico y el uso de la aplicación. El importe final se cierra tras el estudio del inmueble.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, con la misma central receptora y el mismo servicio; únicamente cambió el nombre.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis