Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en los 140 municipios de Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Alicante: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Alicante» o «Verisure Alicante», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Alicante tiene 140 municipios y 2.027.280 habitantes: unos 14.500 de media, aunque la media aquí sirve de poco. 44 de esos municipios están en la franja litoral, y ahí es donde se concentran el turismo, la segunda residencia y el residente extranjero. Los otros noventa y tantos son otra cosa: valles industriales, pueblos agrícolas y sierras que llegan hasta los 816 metros, con una altitud media provincial de 303.
Esa doble naturaleza condiciona todo lo que viene después. Proteger un bungalow en Torrevieja que se abre en Semana Santa y se cierra en octubre no se parece en nada a proteger una nave del calzado en Elda o una casa en el casco de Alcoy.
De junio a septiembre, la provincia está llena. Hay coches, hay ruido, hay vecinos en los balcones y las calles no se vacían hasta la madrugada. En ese contexto, la vigilancia natural funciona: alguien ve, alguien oye, alguien pregunta.
De octubre a mayo, en muchos núcleos costeros pasa lo contrario. Urbanizaciones enteras con dos o tres viviendas ocupadas por bloque. Persianas bajadas durante meses. Contadores parados. Y sobre todo, nadie que se dé cuenta. El riesgo real de una vivienda de temporada no está en que entren: está en que puedan entrar, salir y volver sin que nadie lo advierta hasta la primavera siguiente.
Por eso lo que aporta un sistema conectado a central receptora no es el ruido. Es el hecho de que la señal salga de la vivienda inmediatamente, se verifique y llegue a alguien que actúa aunque tú estés a mil kilómetros y sea 3 de febrero.
Alicante tiene una particularidad que casi ninguna otra provincia española comparte en esta escala: una parte importante de su parque de vivienda pertenece a personas que residen fuera, dentro y fuera de España. Eso significa que, ante cualquier incidencia, no hay nadie que pueda acercarse a mirar.
Cuando la casa está a seis horas de avión, el sistema tiene que ser autosuficiente. Verificar por sí mismo, avisar a policía si procede y dejar constancia. Y tiene que ser consultable a distancia: saber desde el móvil si está armada, si ha habido un aviso o si alguien ha entrado con llave un martes cualquiera de noviembre.
Un apunte práctico: si la vivienda la vigila de vez en cuando un vecino, un familiar o una empresa de mantenimiento, conviene decirlo en el estudio. Se configuran usuarios y horarios para que sus visitas no generen avisos innecesarios.
Torrevieja, Orihuela, Rojales, San Miguel de Salinas, Guardamar del Segura, Almoradí. En esta zona domina un modelo de vivienda muy concreto: urbanizaciones horizontales, adosados y bungalows repetidos en serie, con calles amplias, poco tránsito peatonal fuera de temporada y parcelas pequeñas separadas por muros bajos.
Tiene una consecuencia directa sobre el diseño del sistema. En una manzana de veinte viviendas idénticas, identificar cuál está vacía no requiere ningún esfuerzo. Y una vez dentro de la parcela, quien entra queda oculto a la vista de la calle por el propio muro que se puso para tener intimidad.
Ahí el trabajo se centra en detectar antes de que se fuerce nada: accesos, ventanas de planta baja, puerta de la terraza, trastero. No en poner más volumen de sirena.
Y hay un factor que en la Vega Baja pesa más que en otras zonas: la rotación. Muchas de estas viviendas cambian de manos, se alquilan por temporadas o se ceden a familiares durante semanas sueltas. Cada uno de esos usos deja llaves, códigos y costumbres distintas. Un sistema bien planteado permite dar de alta y de baja usuarios sin tener que cambiar la cerradura cada vez que rota alguien.
El otro Alicante no tiene playa y no se vacía en octubre. Tiene fábrica. Calzado, textil, mármol, juguete, alfombra. Cascos urbanos densos, viviendas antiguas con patios y azoteas comunicadas, y polígonos con naves donde hay material, maquinaria y stock.
Aquí los planteamientos cambian de raíz:
Que sea una zona con vida durante todo el año no significa que la vigilancia natural funcione siempre: en agosto, muchos de estos municipios industriales se quedan tan vacíos como la costa en enero.
Otro detalle del interior alicantino: los cascos históricos de Alcoy, Elda o Villena tienen edificios muy juntos, con medianeras y azoteas que casi se tocan. La puerta de la calle puede estar impecablemente blindada y el acceso real estar tres metros más arriba, en una terraza que da a la del vecino. Cuando el técnico hace el estudio conviene enseñarle también esa parte de la casa, no solo la entrada.
Simplificando mucho, en la provincia conviven tres tipologías y cada una pide un enfoque:
Conviene aclararlo porque genera dudas: Securitas Direct opera en España con la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y el mismo servicio; lo único que cambió fue el nombre comercial.
La cuota mensual incluye conexión 24/7 con la central receptora, verificación de las señales antes de movilizar a nadie, aviso a policía cuando procede, mantenimiento, servicio técnico y aplicación móvil para armar, desarmar y consultar el estado. La comunicación con la central es propia: no depende de tu wifi ni de tu línea de teléfono, así que sigue funcionando si se corta la luz o cae internet, algo nada anecdótico en una vivienda que pasa el invierno sin nadie.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. A partir de ahí, el precio depende de lo que necesite la vivienda, y eso no se sabe sin verla.
Captamos solo por formulario. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada nos cuentas si es primera o segunda residencia, cuántos meses al año está sola, si es piso, adosado, chalet o nave, y si hay accesos secundarios. Con eso se plantea la configuración concreta y se te da un precio cerrado por escrito antes de contratar nada.
Estas son las páginas con información específica de cada municipio:
Si no ves tu municipio, la cobertura es igualmente provincial: escríbenos y lo vemos.
Sí, y es el escenario para el que está pensada. El sistema queda armado y conectado a la central receptora esos meses, y tú puedes comprobar su estado desde la app sin necesidad de acercarte.
No depende de que tú contestes. La central recibe la señal, la verifica y avisa a la policía si procede. Tú recibes la notificación en el móvil en paralelo, estés donde estés.
El principio es el mismo (detección, verificación y aviso), pero la configuración cambia: en nave se trabaja sobre accesos, muelles de carga y zonas de almacenamiento, y con horarios de armado adaptados a la actividad. Indícalo en el formulario para que el estudio se plantee bien.
Es la misma empresa. Securitas Direct pasó a operar comercialmente como Verisure en España, sin cambios en el servicio ni en la central receptora.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, verificación, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe final depende de los elementos que necesite tu vivienda.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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